CRISTIAN
IDIARTE
EL TALLER
 
WEB

Cada objeto es único. Lo imagino, lo planeo,
elijo cada detalle de su composición.
El resultado es un organismo en el que toda pieza cumple una función.
Su singularidad evoca, creo yo, la singularidad
de cada persona que lo observe.

En el fondo, sólo se trata de juguetes: intentan, pues, invitar
al encantamiento, a la maravilla.

Espero que cumplan, aunque sea por un instante, su grandiosa pretensión.